Carta abierta de un freelance low-cost rehabilitado o La Invectiva del Freelance

Por 29 febrero, 2016 Precios 29 Comentarios
carta diseñador low cost

Este es un guest post de Luca Paltrinieri de www.lucapaltrinieri.com

El Plan Maestro del Freelance Espabilao

Ya lo tienes.

Por fin lo ves claro.

Tienes un plan:

lo que vas a hacer es un trabajo hecho de puta madre, que desprende calidad y destila elegancia. Vas a poner lo mejor de tí, para que salga una obra maestra, que sobrepasa la excelencia.

(No importa que para ese trabajo te paguen dos duros, y que le hayas dedicado tres veces el tiempo que se merecía, y hayas terminado por cobrar un precio/hora parecido a un becario, a pesar de tus años de experiencia y de la calidad de tu trabajo).

Si te ha tocado un cliente tóxico es simplemente por mala suerte, le puede pasar a cualquiera… pero con tu plan magistral vas a darle la vuelta a la situación, ya verás.

Así que por fin, después de mucho tiempo y currando como el que más, consigues el resultado que te proponías.

Ahora esa web/logo/loquesea que has diseñado y maquetado está por fin visible para todo el mundo.

Colocas en algún lado un enlace a tu web y listo. Sólo queda la parte final de tu plan, la guinda del pastel:

Ahora Alguien Te Va a Llamar.

Fijo.

Alguien que sí sabe apreciar el trabajo bien hecho.

Y entonces sí. Entonces por fin podrás cobrar el precio justo por tu trabajo.


Vuelta a la Realidad (El Canto en los Dientes)

Cada noche rezo para que los clientes con gusto tengan dinero y los clientes con dinero tengan gusto – Bill Gardner

Espero que hayas pillado el tono sarcástico (con una pizca de tristeza) de este relato.

Parece un plan delirante: invertir mucho más tiempo y energías de la cuenta, llegar simplemente a cubrir gastos (o ni siquiera eso), y sentarse pasivamente a esperar que alguien toque a tu puerta.

Sin embargo, es un plan más común de lo que se podría pensar.

Creo que todos estamos de acuerdo que está mal que un cliente se atreva a decirte que te está haciendo un favor – aunque te pague poco, mal y tarde –  porque a cambio obtendrás visibilidad. Y estamos de acuerdo que está MUY mal si tu vas, y te lo crees.

¿Cómo debemos entonces clasificar cuando – como en este caso – eres tú mismo el que se fábrica ese argumento?

Pues eso.

Muchos profesionales que están metidos de lleno en su trabajo, siguen pensando que tener un portfolio en su web y haber hecho trabajos muy buenos, sea suficiente para conseguir trabajos.

Si eso alguna vez ha sido cierto, desde luego esos tiempos han quedado atrás.

El mundo está desbordado de trabajos excelentes, iguales o mejores que el tuyo. Seguro que destacas en algo que sólo tu tienes, ya que desde luego no existe nadie más al mundo igual que tu, pero si esperas que tus trabajos hablen por si solos, lo tienes claro.

Te deseo suerte.

Además, aunque consiguieras contratos nuevos a raíz de ese trabajo del que estás tan orgulloso, ¿qué garantías tienes de que esta vez de verdad vas a ganar un precio justo? Si llevas toda la vida cobrando por debajo, qué te hace pensar que las cosas van a cambiar por si solas, sin modificar nada más?

Si quieres obtener resultados diferentes, deja de seguir haciendo lo mismo.

No hay otra posibilidad.

Tu problema no es sólo que te equivocas en el momento de presupuestar y, por la razón que sea, terminas por pedir demasiado poco.

Quizás también puede ser que, por diferentes motivos (siempre hay excusas razones), inviertes demasiado tiempo en el desarrollo del trabajo.

En ese caso no es sólo un problema de dinero, sino de tiempo.

Y eso es mucho más grave.

Mucho. Más. Grave.

El dinero va y vuelve, el tiempo es algo finito, es un bien muy escaso.

El Tiempo, Tu Mejor Amigo

Tu tiempo es lo más preciado que tienes.

Nadie dice que esté mal entregar un trabajo que vale 10.000€, aunque vayas a cobrar 2.000€. Esto es, si los tiempos de ejecución han sido más o menos los que hacen falta para un trabajo de 2.000€. De lo contrario, sí que la has cagado.

Has tomado la decisión consciente de gastar tu tesoro más valioso – que nadie te va a devolver nunca – en un trabajo de mierda, para un cliente tóxico, a cambio de dos duros.

Todo eso, a cambio de la esperanza de que te llegue otro trabajo que va a cambiar tu suerte y el rumbo de tu vida.

La cuestión no es sólo que ese hecho no sea muy probable. En realidad sí que es posible, nadie puede afirmar con seguridad que no lo sea.

A lo mejor te llega una llamada, os entendéis a la perfección, el encargo es interesante y muy bien pagado. Y tienes libertad para aportar por fin tu visión personal y toda tu amplia experiencia e indudable calidad.

El punto es que en ese caso también, el plan seguiría siendo un error.

Tu plan se podría sintetizar de la siguiente forma:

pierdo tiempo y dinero para sacar un trabajo del que estoy orgulloso, lo enseño al mundo y me siento a esperar que lleguen los resultados que mi trabajo y yo nos merecemos.

La Receta Secreta del Freelance Low-Cost

La fórmula mágica de este plan entonces sería:

Dejo que me puteen + me puteo un poco más a mi mismo + me siento a esperar = ÉXITO.

Es un plan parecido al de ganar dinero jugando a la lotería: tocar te puede tocar, pero las probabilidades son más bien escasas. En ese caso tampoco tienes que ponerte las pilas: compras tu billetes y te sientas a esperar a que te toque.

Aunque funcionara, seguiría estando mal, porque en el fondo hay un problema de actitud: demasiada pasividad.

Con esa actitud, difícil llegar lejos.

Igual que la lotería, te puede ir bien una vez, pero es muy difícil que funcione de forma continuada y consistente (a nos ser que seas Carlos Fabra, por supuesto).

¿Acaso crees que puedes limitarte a hacer tu trabajo y ya está?

¿Piensas que como eres diseñador, lo único que tienes que hacer es dedicarte a eso?

Pues mejor entonces que te busques un trabajo por cuenta ajena. A lo mejor es más lo tuyo.

Sobre todo si eres freelance, no puedes mantener esa perspectiva.

Los fans de la Ley de Pareto – que son unos cuantos – dirían que el tiempo dedicado al trabajo propiamente dicho debería ser el 20%.

El 80% restante deberías dedicarlo a promocionar tu trabajo, escribir “un case study“,hacer marketing de contenidos, networking, email marketing, llamadas a puerta fría, …

Cómo Funciona Todo Esto

No puedes esperar que tu trabajo hable por tí.

No funciona así. Lo siento. También me gustaría que fuera así de sencillo, pero no vivimos en un cuento de hadas.

No puedes pensar que un buen diseño sea suficiente para conseguir mejores trabajos, ni que tus potenciales clientes, con solo mirar lo que hiciste para otros, entiendan que tu trabajo es justo lo que necesitan.

Supongo que estás de acuerdo que hay que educar a tus clientes, ya que no saben tanto como tu sobre diseño (seguro que lo habrás podido comprobar en más de una ocasión).

¿Cómo puedes entonces creer que tu portfolio hable por si solo y que no hace falta explicar nada?

Y cuidado a no caer en la trampa de creer que con un diseño molón tus clientes ganarán más dinero, y tú obtendrás más trabajos.

Hoy en día un diseño bonito y nada más, se queda muy corto . Dudo que lo que tu cliente quiera y necesite sólo sea eso. Por ejemplo, una web más chula. Puede que tu cliente incluso llegue a decir eso, pero no sería cierto (¿recuerdas lo de educar a tus clientes?).

No tienes que darles a tus clientes lo que quieren, sino lo que necesitan. Y de costumbre eso es más clientes, y más ingresos. Igual que tú.

Siguiendo con el ejemplo de la web, no necesitarían una web bonita – aunque eso ayuda y debería ser conditio sine qua non – sino una maquina da guerra (para la guerra del marketing, claro está), una máquina que consiga trafico más cualificado, más leads, más ventas. Y eso no se consigue con un diseño chulo, por bonito que sea.

Si lo que entregas solo es eso, pocas posibilidades hay que el cliente consiga lo que necesita, y tú serás un gasto más que una inversión.

Con lo cual el cliente seguirá buscando el precio más bajo, y tú seguirás en la carrera de ratas.

Y si el cliente no consigue lo que necesita, no recomendará tu trabajo. Y si lo hace, lo va a hacer sólo por la estética, no por los resultados obtenidos, que es lo que al fin y al cabo importa. Y con eso tu trabajo será solo el de ejecutor, que compite con otros sólo por el precio, porque tu trabajo será una mercancia intercambiable por otra (lo que en inglés llaman “commodity“).

No puedes sentarte a esperar.

Si quieres tener trabajos que te representen mejor, tendrás que ser más proactivo. Vamos, que tienes que mover el culo.

Pero antes tienes que tener claras unas cuantas cuestiones. Entre otras cosas, tienes que ser capaz de presentar tu trabajo, destacando los beneficios reales que aporta al cliente. Tienes que saber de antemano qué objetivos quieres conseguir y cuál es tu cliente ideal.

De lo contrario estarás perdido, sin rumbo.

Estar metido en el flow de tu trabajo mola, apuesto que es lo que más te gusta. Está bien y es comprensible, pero no es suficiente.

El dinero no es lo único que te motiva. No trabajas sólo por dinero, trabajas porque te gusta y porque eres bueno en lo que haces.

Te puede faltar dinero, pero te sobra motivación. La motivación no es para ti un problema.

Desde luego que no.

Lo que te falla es la fuerza de voluntad.

Motivación, Fuerza de Voluntad y Foco

Te dedicas a lo “fácil”, lo que conoces a la perfección, pero rehuyes de otras tareas, que no te motivan para nada, pero hacen la diferencia entre dos packs completamente diferentes:

  1. clientes tóxicos + poco dinero + mucho tiempo malgastado + muchas frustraciones + los clientes mandan sobre tu vida. Ahora que eres freelance, en lugar de ser tu propio jefe, tienes muchos más jefes que antes: todos tus clientes, que cada año te quitan centenares de horas de tu vida personal. Porque tu les dejas, claro está.
  2. mejores clientes + mejores precios + más foco + tu mandas en tu propia vida

¿Cuál de los dos prefieres?

Junto con la fuerza de voluntad, otra palabra clave es foco.

Tienes que tener claro lo que quieres y adonde quieres ir.

Tienes que saber qué vida quieres vivir, e intentar ir a por ello dentro de una fecha real, no en un futuro indefinido. De lo contrario, esa vida que anhelas nunca se va a materializar.

Tienes que saber qué tipo de trabajos quieres hacer, y cual es tu cliente ideal.

Decir “quiero trabajar como diseñador” no vale, es lo mismo que no decir nada.

“Quiero hacer trabajos que molan, pequeños proyectos hechos de puta madre”, tampoco vale. No significa nada, demasiado vago e impreciso.

¿Porqué te suelto todo esto?

Me puedes echar en cara que predico mucho, y no hago lo que predico.

Si este tema me calienta, es justamente porque reconozco haber pecado en primera persona:

Hola a todos/as, mi nombre es Luca, y soy un diseñador low-cost en rehabilitación“.

Ismerős gyilkos

Foto de Isomers Gylkos, Flickr, Creative Commons

Pero un buen día (hace demasiado poco tiempo) decidí decir basta.

Basta con lo de cobrar un sueldo miserable por mi trabajo.

Basta con lo de ser un diseñador todoterreno sin una fisionomía propia, simple ejecutor sin arte ni parte.

Basta con lo de malgastar mi tiempo y sentir que mi tiempo y mi vida se me escapan de las manos sin que lo pueda controlar en lo más mínimo. Esa sensación es de lo peor que hay (por lo menos entre los privilegiados del “primer mundo”).

Por fin he entendido muchas cosas y muchas más voy entendiendo cada día que pasa. Y quiero compartir lo que voy aprendiendo porque otros no caigan en los mismos hoyos, ya que se puede tardar bastante en volver a la superficie.

Y muchos, créeme, se quedan en el fondo. Lo sé, porque he estado ahí.

¿Cuál es mi visión, mi foco actual?

Para llegar a concretar cuál es nuestra verdadera razón de ser hace falta mucha introspección. Yo he pasado bastante tiempo metido en eso. Y he recorrido un camino bastante largo.

Podría parecer que he llegado adonde estoy ahora arrastrado por las corrientes. Hay algo de eso, pero no en lo fundamental. Y es fundamental ir a las raices del porqué estamos haciendo lo que estamos haciendo.

¿Porqué me dediqué a trabajar como diseñador?

Lo tengo claro: porque de esa forma iba a dominar las herramientas que me permitirían llevar a cabo mis proyectos personales.

Porque lo que me interesa son los proyectos personales: desarrollar mis propios “side projects”, pero también ayudar a que otros puedan lleva a cabo los suyos propios. Mi falta de claridad y de fuerza de voluntad me han costado años de retrasos, y si puedo evitar que otros pasen por lo mismo, esos años no los habré perdido en balde.

Perder el tiempo no me interesa. No me lo puedo permitir más.

Hacer trabajos frustrantes y mal pagados para clientes tóxicos ya no es lo mío.

El Side Project: Tu Segundo Mejor Amigo

Los proyectos personales son lo único que me interesa, y creo que es un tema que puede ser útil e interesante para muchos freelances.

Un freelance sin proyectos personales en su haber corre el riesgo de acabar por ser un profesional del montón, solvente, pero nada más.

Los proyectos personales:

  • afinan tu mirada
  • amplian tus horizontes
  • siembran nuevos caminos
  • te cargan de energía
  • suben tu autoestima
  • sacuden tus frustraciones
  • te representan al 100%
  • son en línea con tus intereses y aspiraciones
  • pueden ser la vía ideal para dejar de ser un freelance low-cost y especializarte en lo que más te apasiona

No Me Enrollo Más

No quiero que mis reflexiones te dejen un sabor amargo: la Buena Noticia es que si estás aquí, no todo está perdido.

Estás en el lugar perfecto para mejorar tu situación. Y si has acabado aquí, es que tienes toda la intención de hacerlo. Enhorabuena. Tienes guías, recursos y herramientas como la calculadora freelance (¡un Side Project de Laura!) para enderezar tu camino.

“El día de vuestra salvación está cerca, hermanos y hermanas freelance”.

Pero ahora basta de perder el tiempo leyendo.

Menos leer, y más actuar.

La pelota está en tu tejado, y la responsabilidad es tuya.

Así que ¡a por todas!

Luca

About Luca Paltrinieri

Luca Paltrinieri lleva más de 12 años trabajando como desarrollador web y diseñador gráfico para editoriales, multinacionales, agencias de publicidad, y como consultor freelance desde 2009. Ahora se dedica al mundo de los proyectos personales. Un Side Project es la vía perfecta para dejar de ser un freelance low-cost y encontrar un camino personal: cuando la creatividad brota por todos tus poros, es entonces cuando sentirás que has encontrado tu sitio en el mundo.

29 Comentarios

  • Mr. Qwerty dice:

    Tu artículo me ha encantado, gracias por haberte tomado el tiempo en escribirlo…, me has dejado pensando, y es bueno.

  • Marc dice:

    Yo también quiero un link dofollow hacia mi web jejeje 🙂

    • luca dice:

      Hola Marc,

      a todos los que tenemos una plataforma web nos gusta tener enlaces entrantes hacia ella. Si son dofollow, mejor.

      Pero muchas veces, no es lo fundamental.

      Se trata más bien de intentar aportar valor, nuestro granito de arena, esperando que pueda ser útil para los demás.

      Ya tengo otro artículo publicado aquí y por lo tanto ya hay un enlace a mi web. Si buscara sólo eso, quizás hubiera sido más importante publicar en otra web.

      Pero me pareció que el artículo se ajustaba al 100% con la línea editorial de Laura y con los intereses de sus lectores. Mi intención es la de aportar mi experiencia esperando que pueda ser útil o por lo menos dar lugar a reflexión personal y/o debate. Por eso (y porque me encanta su propuesta) se lo presenté a Laura, le pareció bien y aquí lo tenéis. Y espero que resulte de interés para parte de sus lectores/as.

      Si luego a cambio del trabajo que me costó redactar el artículo, recibo un enlace, pues fenomenal, desde luego se aprecia y valora en su justa medida (= conscientes de que no es lo más importante).

      Un abrazo

      • Lauralofer Lauralofer dice:

        ¡Claro! Yo siempre publico artículos de mucho valor para mi audiencia porque me gusta que otros profesionales puedan ampliar la información más allá de lo que pueda escribir yo porque creo que es muy enriquecedor para mi y para los que leen este blog. Y si además pueden incluir enlaces a sus webs para ampliar más la info y darse a conocer pues mejor para todos. Yo tampoco creo que un dofollow sea lo más importante dentro de este tipo de colaboraciones donde siempre intentamos que sean win win de diferentes maneras y por supuesto, intento dar valor a mi comunidad y si es posible ayudar a dar un poquito de visibilidad a otros colegas y si el linkbuilding a largo plazo ayuda pues guay también. ¡Un abrazo!

  • luca dice:

    Hola Mr Qwerty, me alegra que te haya gustado.
    Esa era justamente mi intención, propiciar una reflexión o/y un debate sobre este tema…

    Un saludo

  • Marc dice:

    ok, genial!! Si algún día redacto un artículo que vaya en sintonía con tu blog te lo paso!!!

  • Marc dice:

    Acabo de contar las palabras del artículo de Luca y son 2500!!! Bufff no creo que yo pueda llegar a escribir tantas palabras. ¿Cual es el mínimo de palabras que debe tener un artículo para ser aceptado en tu blog?

    • Lauralofer Lauralofer dice:

      Hola Marc, no tengo un mínimo de palabras pero sí tengo un filtro de calidad y busco freelance con experiencia en blogging y que los post de invitados estén bastante desarrollados y tengan mucho contenido de valor para mi audiencia. Te dejo aquí la info: http://www.lauralofer.com/autor-invitado-blog/
      Si algún día te animas puedes escribirme con la propuesta y valoraré si encaja dentro de mi estrategia y estilo editorial.
      ¡Un abrazo!

  • Valentina dice:

    Hola Laura y Luca! Este artículo es una bomba! Calidad pura! Yo también he estado mucho tiempo andando en mi camino profesional, sin rumbo ni una meta concreta. Leer a Laura me ha ayudado en reflexionar, hacerme preguntas y actuar para cambiar mi situación.

    Hoy por fin puedo decir que tengo las ideas mucho más claras, y gracias a esto las cosas empiezan a rodar e por por el camino correcto.

    Luca además me hace especial ilusión lo que comentas sobre tu proyecto y la importancia de los side projects . Yo también puedo decir que mi proyecto de diseño ha nacido a raíz de un proyecto personal, que son las artesanías y mi pasión por tejer. Así que sin duda, tener un proyecto personal es de vital importancia, y puede marcar un antes y un después en nuestra profesión creativa.

    Me encanta haberte conocido Luca, un abbraccio da un’altra italiana spagnolizzata! ^_^

  • Pablo dice:

    Me ha parecido particularmente atractivo lo que dices de los side-projects. Creo que nunca he sido un diseñador low-cost, pero me has hecho tomar mayor conciencia de que lo que realmente me llena es trabajar para mí en proyectos personales, mucho más que diseñar para terceros. Me he visto reflejado en tus palabras. Lo malo es que a veces siento que es una pérdida de tiempo (porque suelen recibir una atención secundaria, se alargan demasiado, no suelen pagar facturas…), que debería invertirlo en conseguir más clientes, pero en el fondo de mi corazón siento que es lo único por lo que realmente merece la pena luchar. Es el mejor modo de demostrar (al mundo y a ti mismo) de lo que realmente eres capaz de hacer, trabajando con absoluta libertad e intentando que tus habilidades en diseño te liberen algún día -irónicamente- de tener que ser un diseñador mercenario, que, en el fondo, es lo que somos casi todos.

    Saludos

    • lucaluca dice:

      Hola Pablo,
      tienes razón en lo que dices. Hay una tensión constante entre el trabajo que necesitas hacer para no terminar en la calle, y las ganas de poner en marcha tu proyecto. Y me temo que eso no va a desaparecer…

      El “secreto” es encontrar la forma de compaginar los dos.

      Y eso sólo se consigue marcandose metas asequibles en un lapso de tiempo relativamente corto. La mayoría de los expertos hablan de 90 días. Por lo tanto una de dos: o se pone en marcha un proyecto pequeño, o se divide el proyecto en trozos.

      Los que tenemos la suerte de hacer un trabajo supuestamente creativo, es una pena que no aprovechemos nuestros conocimientos para hacer algo que nos llena al 100%.

      un saludo!

  • Me levanto de mi silla y aplaudo como una loka XD Si puedes visualizarlo, esa soy yo después de leer tu post. ¡Enhorabuena por dar voz a todos los freelancers del Mundo!

  • lucaluca dice:

    jeje, ciao Valentina!
    Un placer, ya te tenía fichada por tus comentarios en este blog y creo que algún otro también. Y ya me di un paseíto por tu web…

    La verdad es que los proyectos personales son algo muy potente, si se saben aprovechar. Y en eso estamos…

    Espero que podamos conocernos en persona algún día. Yo vivo en San Sebastián, así que si vienes por aquí, méteme un tweet que te invito a un pintxo 😉

    Ciao!

  • Rosa Morel dice:

    “Hola, soy Rosa Morel y llevo en rehabilitación un año, creo que ya me han dado el alta” 😉

    Me ha encantado leerte Luca, gracias por compartir tu punto de vista. Después de habernos encontrado en un proyecto para un tercero ambos sabemos de qué peca el cliente grande muchas veces.

    Llevo 7 años siendo redactora y copywriter freelance. La cagué durante mucho tiempo al hacer cosas por visibilidad y con buena fe. Sobre todo al principio, esperando pacientemente a que un cliente importante tras otro desfilaran ante mí mientras “me hacían el favor” y repetían aquello de “esto te irá genial para el porfolio”.

    Incluso he ganado mucho dinero para grandes marcas pero me sabía a nada. ¿Por qué? Tú mismo lo dices. El tiempo es oro. ¿De qué me sirve ganar visibilidad, dinero y que me relacionen con una gran marca si luego pongo en juego mi salud? Ningún desgaste físico lo merece.

    Por suerte tomé la mejor decisión de todas y creé mi marca personal el año pasado. Desde entonces no he tenido más problemas ni más frustraciones. Cobro lo que quiero y me apetece, por adelantado siempre y son los clientes los que me buscan a mí.

    Y no es magia, es dejar de bajarse los pantalones y ponerse a currar como un jabato. Pero esta vez por TU PROPIO proyecto.

    Un abrazo a Laura también, a ver si nos desvirtualizamos pronto 🙂

    • Hola Rosa!

      Encantado de verte por aquí, y que el post te haya gustado.

      Y gracias por compartir tu punto de vista y tu experiencia personal. Además eres, como Laura, un ejemplo de cómo las cosas pueden cambiar a mejor en cuanto cambiemos de mentalidad y pasamos a la acción. Me parece que tu sí te has ganado a pulso tu alta!

      un abrazo

  • Mayte CG dice:

    ¡Enhorabuena Luca por un artículo valiente! Espero que sirva para que los diseñadores freelance vayamos poco a poco cambiando de mentalidad. Creo que uno de los mayores errores de esta profesión es que en algun momento, por simple necesidad, por desconocimiento, por torpeza o por falta de confianza (factor importante, creo yo), todos nos hemos auto-saboteado en mayor o menor medida y hemos entrado en ese círculo toxico del diseñador low cost. Y cuando tú mismo no te tomas en serio es complicado que tus clientes lo hagan. Me da la sensación de que a veces nos quejamos mucho de los clientes pero sinceramente creo que nosotros tambien tenemos que hacer un poco de auto critica y analizar lo que significa realmente ser un buen profesional, que no es sólo diseñar bien y sobre todo no es sólo ejecutar lo que otros te dicen sin aportar nada.

    Completamente de acuerdo tambien con los proyectos personales. Creo que son una buena via de escape, una manera de reconciliarte con lo que haces.

    No me enrollo más, felicidades de nuevo. Hacen falta más cartas abiertas como esta 😉

  • luca dice:

    Kaixo Mayte,

    gracias por comentar.

    es verdad lo que dice, yo opino lo mismo sobre nuestra relación con los clientes y la necesidad de autocrítica. Como en las relaciones de pareja, la mayoría de las veces la culpa no es sólo de una de las partes…

    un abrazo

  • Yamil Manzur dice:

    Buenisimo! creo que esa es la actitud! Por suerte siempre hay luz al final del tunel, asi que a avanzar!

  • Federico dice:

    Muy buena Luca! y gracias por escribir esto, me acabas de dar un golpe bajo y muy necesario.
    El side project tiene que ser mi amigo y no una nube que se evapora. Saludos!

  • luca dice:

    Hola Federico!
    Muy gráfica la imagen de la nube, es verdad que a menudo pasa eso. Nos encariñamos con una idea, pero no llegamos a llevarla a la realidad y dejamos que se esfume. Muchas veces porque le hemos cogido cariño a una idea nueva, y así en bucle. La mejor descripción que encontré sobre este círculo vicioso está en un excelente vídeo de 99u, con la ilustradora Rilla Alexander: “Soñar es inútil si luego no pasas a la acción”.

    un saludo

  • Valentina dice:

    Certo Luca!!! Cuenta conmigo!
    Ya me di un paseo por Bilbao hace poco, pero cogí tanta lluvia que prácticamente no vimos nada de la ciudad. Así que tengo pendiente una ruta en el País Vasco! Cuando la organice os mandaré un tweet a ti y a Laura 😀

  • Muchas gracias Laura por todo aporte y a Luca por esta bomba de realidad. Me gustaría poder traducirlo al portugués de Brasil, te importas?
    Acá tenemos los mismos problemas y vendría muy bien pasar toda esta información. Muchas gracias a vosotros por las flechadas de conciencia. =D

    • Lauralofer Lauralofer dice:

      Gracias nannie, la verdad es que Luca ha dado en el clavo con esta carta porque somos muchos ya los freelance low cost rehabilitados y espero que seamos cada vez más! Bueno, en cuanto a la traducción lo mejor es que te responda Luca. Lo que sí te digo es que a Google no le gustan mucho las traducciones de artículos y te puede penalizar… Creo que siempre es mejor mencionar el post y hacer una versión nueva propia para evitar esto mismo. ¡Un abrazo!

    • Hola Nannie,

      Antes de todo, gracias por comentar.

      Sobre lo que pides, no le veo inconveniente, siempre y cuando enlaces a la fuente original y menciones al autor del texto…

      Y cuando tengas el artículo, también me gustaría verlo ( e quizás, retuitearlo o algo por el estilo)

      Un abrazo

  • […] más o menos un año publiqué en el blog de Laura López la Invectiva del Freelance. La volvería a escribir tal cual. Pero al mismo tiempo, tiro la toalla.  Y cambio de rumbo […]

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