10 razones por las que NO te conviene trabajar para agencias como diseñador freelance

Por 14 noviembre, 2016 Clientes 14 Comentarios

En mi anterior artículo del blog hablaba sobre cómo trabajar con una red de colaboradores cuando te dedicas al diseño como freelance de una manera que considero que es mucho más eficiente y diferente a lo que estoy acostumbrada a encontrarme.

En ese artículo me escribió un comentario Jose Alvarez Carbajal de empirialab.com dejando su opinión acerca de un punto en el que discrepamos: trabajar o no con agencias de marketing y otros intermediarios.

¿Por qué? Porque yo estoy a favor de trabajar con cliente final y él cree que es fundamental trabajar con agencias.

Le contesté brevemente mis razones en un comentario del post y a raíz de esa conversación decidió publicar este artículo en su blog para dar una respuesta más amplia a mis argumentos. Te recomiendo que lo leas para poder valorar después mucho mejor si te conviene o no trabajar de esta manera teniendo dos puntos de vista más o menos opuestos.

Creo que hemos generado un debate super interesante y enriquecedor, y por eso, el artículo de esta semana está inspirado en nuestros diferentes argumentos a favor y en contra de trabajar con agencias e intermediarios.

Hoy trataré de dar mi visión más amplia argumentando de nuevo mis puntos en contra de trabajar con agencias de marketing y otros intermediarios.

Pero, trabajar para agencias tendrá algo bueno ¿no?

¡Por supuesto! Y es lo primero que quiero contarte.

¿Eres diseñador freelance? ¡Te regalo mi ebook para que no cometas mis errores!

Déjame tus datos y descarga GRATIS mi EBOOK: “Mis 10 errores como Diseñadora Freelance y cómo evitarlos” y empieza a vivir bien del diseño de una vez por todas con clientes que adores.

ebook lauralofer

Yo he trabajado con agencias durante bastante tiempo y no me arrepiento para nada. Todo en esta vida son fases y aprendizajes y nada es blanco o negro.

Voy a explicarte antes que nada los puntos a favor de trabajar con agencias en los que coincido con Jose:

  • Es una buena manera de empezar cuando no tienes clientes, ni web, ni estrategia de captación.
  • También es una buena manera de adquirir experiencia trabajando con clientes y no con jefes.
  • Te ayudará a crear y mejorar tus propios procesos de trabajo, servicios y presupuestos.
  • Tienes opción de trabajar en proyectos de empresas con nombre.
  • Una vez que estás dentro de la cartera de freelance te llegarán trabajos sin hacer labor comercial.
  • Podrás trabajar en proyectos diversos con diferentes tipos de clientes y así después te será más fácil encontrar cómo te quieres especializar tras haber probado diferentes disciplinas y haber trabajado para proyectos de diferentes sectores.

Y ahora sí, te quiero contar los motivos por los que yo decidí dejar de trabajar para agencias y siempre recomiendo a mis alumnos centrar su estrategia a trabajar mano a mano con cliente final:

1. Los clientes no son tuyos, son de la agencia

Y por tanto, no puedes contactar con ellos para fidelizarlos, pedirles un testimonio sobre tu trabajo ni ofrecerles nuevos servicios después y puede que tampoco lo puedas poner en tu portfolio.

Los clientes no te conocen y tampoco te pueden recomendar para trabajos concretos de diseño.

2. Puede que trabajes en proyectos de empresas potentes y ni siquiera puedas atribuirte el mérito

A mi me pasó. Trabajé en un proyecto de una empresa petrolífera muy conocida en el norte de España pero como era a través de una agencia no tenía permiso para añadirlo en mi portafolio (cosa que me podía haber dado caché frente a otros clientes).

Trabajar para agencias significa en la mayoría de los casos trabajar como marca blanca y cualquier cosa que hagas para una agencia será atribuido a la agencia y no a tu persona.

3. Los procesos se alargan mucho más en el tiempo

Las agencias suelen trabajar muy a medida, con proyectos que implican varias fases y negociaciones largas.

Esto te afecta directamente: primero para que aprueben tu presupuesto y segundo porque, una vez aprobado, quizás no sepas cuándo te va a tocar comenzar con tu trabajo y estés retrasando otros proyectos si las fases anteriores a la tuya se alargan y van mal de tiempo.

4. Los procesos de toma de decisión y feedback pasa por demasiadas manos

Cuando tenemos intermediarios de por medio cualquier toma de decisión puede ser un proceso muy lento. Primero porque la agencia te da su feedback sobre el trabajo (lo hará el director de arte o el que coordine el trabajo o incluso diferentes partes implicadas dentro de la agencia) y luego el propio cliente dará el feedback sobre las correcciones ya hechas. Muchas veces hay un doble filtro y las decisiones pasan por demasiadas manos y opiniones.

5. Tienes que presupuestar a medida y no puedes estandarizar tus servicios y procesos

Como decía en el punto 3, las agencias trabajan con proyectos a medida: un cliente les pide un presupuesto y la agencia analiza todo lo que necesita y crea una propuesta a medida implicando a los diferentes departamentos, empleados o freelances. De ahí, crean un servicio personalizado con un proceso de trabajo y, con suerte, un calendario concreto.

Hay agencias que te piden directamente un excel con tus tarifas dependiendo de lo que diseñas: un banner cuesta X, una web X, un logo X.

El problema de esto es que las agencias trabajan con clientes de muchos tipos, más grandes o más pequeños. Y por tanto, el servicio que requiere cada uno y el impacto de tu trabajo en su negocio puede variar y en consecuencia el precio de tu trabajo.

Yo sin embargo estoy muy a favor de tener un catálogo de servicios estandarizado o productizado y trabajar para cliente final.

Esto te permite crear paquetes con unas características de base muy concretas y a partir de ello realizar presupuestos más a medida añadiendo nuevas opciones.

También te permite tener una estrategia de precios establecida que dependa de la solución que ofreces y el tipo de cliente en el que te enfocas.

Conclusión: Presupuestos a medida sobre un servicio estandarizado sí. Servicios a medida inventados para cada cliente no.

6. No tienes realmente el control de tu servicio porque depende de lo que la agencia ofrezca a su cliente

Esto se enlaza con el punto anterior. Cuando trabajas a medida, tanto para agencias como para clientes, no tienes estandarizado tu proceso de trabajo y por tanto tampoco los tiempos de desarrollo.

De esta forma es mucho más difícil calcular cuánto cobrar y el tiempo que vas a tener que dedicar al desarrollo porque muchas veces subestimamos nuestro trabajo si es algo que no hemos desarrollado anteriormente.

Además, muchas veces la agencia no traslada correctamente al cliente el número de revisiones permitidas para tu trabajo, los entregables, versiones, formatos y cualquier condición relevante.

Y peor aún, si no te implican en las reuniones con los clientes puede que no comprendas correctamente lo que el cliente necesita porque no tienes una relación mano a mano con él. O viceversa, si son el tipo de agencia y de cliente que tienen reuniones eternas sin sentido continuamente y te implican en ellas, puedes perder muchísimo tiempo y dinero en desplazamientos (si encima son tradicionales y hacen reuniones presenciales).

7. Es más difícil subir los precios

Las agencias suelen contar con más de un freelance en la recámara por si uno le falla y por tanto, aumentar tus tarifas puede resultar mucho más difícil si no quieres que dejen de contar contigo.

Tal y como dice Jose en su artículo: “Cuando trabajas con una agencia a un ritmo constante como freelancer, es recomendable esperar unos dos años antes de negociar un nuevo tarifario. Esto tiene una razón: debes habituarlos a tu estilo de trabajo para que les sea más costoso y arriesgado contratar a un proveedor nuevo. Esto normalmente sucede después del año, cuando ya todos se conocen y tú sabes cuáles son los meses donde hay más trabajo. Si quieres puedes intentar al final del primer año, pero si esperas un poco más te aseguras de estar bien instalado en sus procesos. Luego de los dos años puedes hacer un ajuste de un 10% o 15%.”

Cuando trabajas para cliente final y te especializas en una disciplina y nicho con unos servicios estandarizados puedes permitirte aumentar tus tarifas cada poco tiempo. Si empiezas a tener un flujo constante de peticiones de servicios puedes ir haciendo pequeños incrementos en tus presupuestos en cada nuevo cliente para tantear el mercado.

En esos mismos 2 años con una buena estrategia de marketing podrás tener un buen posicionamiento como referente y podrás haber incrementado tu tarifa exponencialmente, duplicarla o triplicarla incluso.

8. Suelen ajustar mucho los precios para que al cliente no le suba mucho la cuenta y no les rechacen el presupuesto

Las agencias normalmente añaden un porcentaje sobre tu presupuesto para tener un margen de beneficio además del plus de su servicio en sí.

Por tanto, si tienen que negociar con el cliente intentarán apretar en los presupuestos de los freelance y que se los ajusten antes que bajar el precio de su propio margen de beneficio.

Por otro lado, cuando trabajas con cliente final puedes tener tus propias condiciones de pago y controlar mucho mejor el proceso de trabajo.

Sin embargo si trabajas para agencias normalmente asumes sus condiciones de pago (aunque puedes negociarlas) y dependes de que el cliente le pague a la agencia para que después ésta te pague a ti. Si el cliente no paga, la agencia es posible que no asuma el coste de tu trabajo.

Por eso es importante que las condiciones y las claúsulas de tu trabajo queden bien recogidas en un presupuesto y en un contrato para que estés bien cubierto.

9. Ojo con la figura del freelance dependiente

Hay agencias que contratan freelance por horas, medias jornadas o jornadas completas para que trabajen en los proyectos de los clientes directamente en su oficina. Mucho cuidado con esto.

Trabajar de esta manera te quita todos los beneficios del “formato freelance” y te esclaviza. Si alguien quiere contratarte así o incluso con exclusividad, que te ponga delante un contrato laboral y te pague la seguridad social, las pagas extras, el IRPF, las vacaciones o las bajas como a un empleado más.

No te dejes engañar por una falsa seguridad. Si una agencia quiere un servicio permanente en su empresa, que te haga un contrato laboral como dios manda.

10. Que una agencia te tenga en cuenta no es fácil

Hay muchos diseñadores freelance que quieren trabajar para agencias y la competencia es brutal igualmente.

Cuando te dicen que es mejor trabajar para agencias porque así te olvidas de hacer labor comercial y te vienen los trabajos solos no pienses que va a ser tarea fácil. Labrarte una reputación online y tener tu web es esencial para que te tengan en cuenta y también para que acepten tus precios y entiendan el valor de tu trabajo.

Tu portafolio no es en lo único que se van a fijar para elegirte.

No te engañes, elegir cualquiera de las 2 opciones, agencias o cliente final, te va a requerir tiempo, marketing y mucho networking.

Ahora te toca decidir a ti

Ya has leído mis argumentos y el artículo de Jose, ahora decides tú. En mi caso después de probar las 2 opciones, tengo claro que si quiero tener un negocio a mi medida, duradero y que dependa únicamente de mi entonces hay que ser proactivo y conseguir clientes propios sin intermediarios.

Por supuesto también existe un término medio. Puedes crear tu estrategia para trabajar con cliente final y en paralelo, si surge, trabajar con alguna agencia que te traiga algún trabajo de vez en cuando.

Me dejo mucho en el tintero y espero que me dejes un comentario con tus argumentos a favor o en contra de trabajar con agencias o con cliente final. ¡Seguro que podemos profundizar sobre este tema y da para una segunda parte!

Imagen via Shutterstock

Lauralofer

About Lauralofer

Soy Laura López, diseñadora Gráfica y Web. Emprendedora digital. Amante de los gatos. :) Comparto consejos demostrados para diseñadores freelance que quieren elegir a sus clientes. Si quieres evolucionar en tu negocio dentro del mundo del Diseño Freelance apúntate a mi minicurso gratuito "Cobra lo que te mereces"

14 Comentarios

  • Considero que todo llega a su tiempo.
    Empezar a tener clientes cuando se tiene nula experiencia en “negocios”puede tornarse complicado. Ya sea que se empiece trabajando con agencias o con clientes finales, siempre avanzar con miras a hacer los tratos con el cliente final. Es muestra del crecimiento.
    Muy buen post, como todos. Un abrazo

    • LauraloferLauralofer dice:

      Gracias! Cierto, creo que se trata de una evolución por la que yo misma pasé y que muchas veces hasta que no pasas por el proceso no te das cuenta de que necesitas dejar de hacer las cosas como siempre para empezar a montar tu propio negocio. ¡Un abrazo!

  • Muy acertada como siempre Laura, estoy de acuerdo en casi todo lo que pones. Ojo que yo nunca he dicho que uno no deba de trabajar con clientes finales, al contrario, tu negocio no va a crecer si sólo eres proveedor de agencias. Pero sí es una excelente manera de hacer la transición entre empleado y freelancer, sobre todo cuando tienes habilidad de ventas y necesitas dinero rápido.

    Sólo quisiera dar un aporte con un detalle sobre el punto #2: Los derechos de autor sin irrenunciables y tú tienes el derecho de poder incluir en tu portafolio todos tus trabajos realizados, siempre y cuando no hayas indicado EXPLÍCITAMENTE, en un acuerdo de confidencialidad o contrato con la agencia, que no podrás colocar los proyectos.
    Esto usualmente no pasa, las agencias no toman en cuenta este punto porque elaborar un contrato de este tipo, que sea válido, requiere de el visto bueno de un abogado y eso es, por lo general, costoso. Entonces sí existe una especie de “hueco” que te permite lucir tus proyectos de agencia.

    Eso sí, cuidado con esto, porque aún así tengas razón, la agencia lo puede tomar mal y terminen teniendo una mala relación. Para evitarlo, en tu portafolio deberás poner sólo el proyecto y como cliente el nombre de la agencia y un enlace a su web. De este modo no estás mintiendo, porque el cliente final no es tuyo.

    Por último, tal como pongo en mi artículo, hay agencias y agencias. Tus argumentos -lamentablemente- son súper válidos porque hay muchísimas agencias roñosas que no saben hacer negocio y no valorarán jamás tu trabajo. Pero no son con estas agencias con las que queremos trabajar. Hay muchas agencias buenas (grandes y pequeñas) que son clientes fenomenales.

    De hecho, nosotros en macadamia somos proveedores (o partners) de dos agencias con las que estamos megacontentos y que no interfieren para nada con nuestros clientes finales. Y nosotros también, como agencia, contratamos freelancers que están muy felices de trabajar con nosotros porque los valoramos y les pagamos lo que piden.

    Conclusión: Mientras consigues tus propios clientes, aprende con agencias que te paguen bien y no jodan 🙂

    • LauraloferLauralofer dice:

      Hola! Claro, perdona si no se ha entendido bien, en tu artículo explicas muy bien tu postura y que para crecer hay que dirigirse a cliente final, al igual que lo pienso yo. Creo que coincidimos en la mayoría de los puntos porque también creo que trabajar con agencias cuando uno empieza es muy habitual y no hay que descartarlo. Y también que hay agencias mejores y peores y te puede tocar de todo… Por eso mejor leerse este artículo y prevenir antes que curar jeje.

      Gracias por aclarar el tema del portfolio. La verdad es que es un tema “complicado” porque aunque por ley lo puedas hacer, siempre es mejor hablarlo directamente con cada agencia y proyecto para ver cómo proceder y así evitar malos rollos.

      ¡Muy de acuerdo con tu conclusión! Si en el fondo pensamos lo mismo jeje

      ¡Un abrazo fuerte!

  • Ester dice:

    Hola Laura,

    Este debate es super interesante y como siempre depende del punto de vista. Yo soy partidaria de cuando empiezas (incluso mientras estudias) hacerlo a través de agencias para así saber qué es lo que te gusta y que te gusta menos y también el tipo de cliente: grandes clientes donde la decisión pasa por muchas manos o pequeños clientes con los que hay más relación.
    Una vez ya te sientes con confianza, yo soy partidaria de ir empezando a buscar clientes para poco a poco ir dejando las agencias o al menos las que peor te tratan.

    Mi experiencia con las agencias coincide bastante con la tuya, en mi caso en desarrollo web, te aprietan mucho las tarifas y en mi caso he firmado acuerdos de confidencialidad, así que no puedo añadirlo a mi portfolio. Lo que más me desespera de las agencias es al final lo que le cobran al cliente final vs lo que los freelancers/proveedores reciben.

    Saludos,
    Ester

  • Marc dice:

    Yo trabajé para una agencia durante 3 meses (me hicieron contrato) y acabé harto. Era un sueldo irrisorio teniendo en cuenta todo lo que hacía. Cobraba 1088 euros como programador PHP full stack. Me pasaban todo tipo de trabajos, con lo que no paraba de quemarme la cabeza con códigos nuevos. Nunca hice dos tareas exactamente iguales. Yo la verdad prefiero que sea cuanto más igual mejor, porque así no tienes que pensar tanto. En una ocasión me hicieron redactar un artículo para su blog y escribí 4 páginas acerca de Joomla. Al final no me lo aceptaron porque ellos no tocaban este CMS. Es decir, me fastidia no poder usar una tecnología que yo conozco. Y, como dice Ester, ellos cobraban al cliente 60 euros/hora mientras que a mi me llegaban solo 8 euros/hora. Una vergüenza.

    • LauraloferLauralofer dice:

      Yo creo que hoy en día la especialización es fundamental precisamente para evitar este tipo de problemas y además poder crecer y aumentar nuestras tarifas. Si somos generalistas y nos metemos a ofrecer servicios de cosas que no conocemos y tenemos que aprender de cero cada vez que alguien nos pide algo nuevo, nuestro trabajo se devalúa y además el resultado es mediocre. ¡Un abrazo!

  • Valentina dice:

    Que buen debate Laura!
    Yo en realidad coincido con tu punto de vista, por mi propia experiencia. Es muy cierto que en los principios es bueno empezar con agencias para tocar varios palos y decidir qué es lo que realmente nos gusta como diseñadores. Pero a parte esto, no le veo más ventajas. Tanto trabajar como freelance que como contratado, no es nada agradable. En mi caso trabajé como empleada, y no estaba nada a gusto. Horarios horribles sin ninguna razón, ambiente ultra competitivo… En fin, puede ser que a mi sólo me ha tocado la mala experiencia.
    Pero sin duda mucho mejor trbajar con cliente final. Ahora mismo, aunque no soy autónoma, trabajo en una empresa que es mi cliente final. Y los procesos son mucho más cortos, tengo más libertad de decisión. Vamos, para mi, muchísimo mejor!

    PD: sigues enviando newsletter con tus posts? Hace mil años que no los recibo! Tengo que revisar si se han ido a algún lugar escondido!

    Mil besos y… hasta prontito!

    • LauraloferLauralofer dice:

      Cierto, yo he trabajado también como empleada en agencia y en diseño para la empresa directamente y prefiero mil veces más trabajar con cliente final incluso como empleada contratada. ¡gracias por ilustrarnos con tu experiencia!
      PD: Sigo enviando la newsletter todos los miércoles, quizás te van a spam y sino vuelve a darte de alta por si acaso 🙂

  • Rada dice:

    Acertada tus 10 razones, yo nunca trabaje para agencias prácticamente por todas las razones que expones.

  • alealbanez dice:

    Muy de acuerdo con los diez puntos y se queda corta, soy de América Central y trabajar para una agencia es sinónimo de esclavitud no existe horario de salida como empleado, como freelance no conviene te pagan lo pactado de tres a seis meses, juegan con tu costó con los otros freelance para obtener más barato el trabajo y podríamos seguir la lista…

    PD: Siempre atentó a sus newsletters, bendiciones!

    • LauraloferLauralofer dice:

      Gracias Ale, tienes razón en lo que dices. Hay agencias de todo tipo por supuesto, pero ya que hacemos estrategias para conseguir trabajos, mejor invertir el esfuerzo en encontrar clientes propios y quizás después también se pueda trabajar puntualmente para alguna agencia buena.

Deja un comentario