Sal de tu zona de confort: Sólo los valientes pueden vivir de su pasión

Sal de tu zona de confort

Ayer estaba escribiendo el artículo para este lunes (que en principio iba a tratar sobre cómo elegir tu nicho como Diseñador freelance) y cuando me había puesto en marcha recibí un email y no tardé en contestarlo para poder publicarlo como post para hoy.

Así que esta vez te traigo una lectura un poco diferente a lo que suelo publicar porque me parece que esta historia merece la pena que la leas ya que es un buen ejemplo de valentía y de superación en la que Mónica, la protagonista, salió de su zona de confort dejando la carrera de Medicina para poder iniciar un nuevo camino y poder vivir realmente de su pasión: el diseño.

Además, habla sobre algunos aspectos con los que coincido plenamente: los títulos que no valen para nada, la formación tradicional que está obsoleta, la búsqueda de la felicidad dejando de lado los estandares sociales y familiares…

El email de Mónica

“Buenos días Laura,

Me llamo Mónica. Soy una chica asturiana de 27 años que actualmente reside en Vilna (Lituania), donde estoy haciendo mis primeros pinitos como diseñadora gráfica. He leído en tu blog tus inicios en este campo y me he sentido identificada en muchos aspectos. Me encuentro en un momento de inflexión (¡uno de tantos desde que dejé mis estudios de Medicina hace un par de años!) y el leer historias/biografías de otras personas que han pasado por situaciones parecidas, me dan fuerza y motivan para no perder las ganas y seguir hacia adelante.

De un tiempo a esta parte he constatado que el sentirse perdido (y a la vez encontrado) es más común de lo que pensaba. Algo está cambiando y, tengo más que claro que, el camino convencional que socialmente se nos marca en la vida es un concepto que está caducando. Escoger una carrera a los 18 (edad a la que creo que no tienes la cabeza lo suficientemente clara y tomas decisiones totalmente condicionado), terminarla, buscarte un trabajo de “lo tuyo” (si eres afortunado) aunque no te guste y “vegetar” hasta la jubilación, período durante el cuál podrás empezar a disfrutar lo poco que te queda de vida. El método falla, la formación a lo clase magistral no te prepara (en la mayoría de los casos) para la vida real y, además, te limita. Por supuesto que se necesitan conocimientos, pero creo que se puede obtener con otra metodología y que es algo que debe mantenerse durante toda tu vida si realmente quieres ser buen profesional y no conformarte con los apuntes de turno de la promoción anterior a la tuya que te hace un favor y te deja una copia en la copistería de la esquina. Un título no debería definir tus posibilidades aunque, tristemente, hoy en día aún sigue siendo así.

De estudiante brillante a frustración superlativa. Tras años estudiando medicina en la Universidad de Oviedo, decidí abandonar el campo médico por completo. Las señales eran más que evidentes y, luchar contra una misma, acaba agotándote y pasándote factura física y mentalmente. Decidí darme tiempo y escucharme. En ese momento sentí liberación. No tenía nada, pero empezaba a decidir e intentar tomar riendas de mi vida. Decidí probar, hacer cursos de temáticas que siempre me habían llamado la atención, leer, preguntar mucho y retormar las actividades creativas. Volví a tener tiempo para pintar, hacer fotos, hacer deporte etc y no sentirme mal por ello por restarle tiempo a los estudios “serios”. Empecé a buscarme pequeños trabajos y además me propuse entrar en la escuela de arte, algo que conseguí. En septiembre del año pasado empecé el grado de Restauración y Conservación de Bienes Culturales. Fue aquí donde contacté por primera vez de manera un poco formal con el diseño gráfico y la fotografía, al cursar un par de asignaturas del grado que versaban sobre dichos temas. Además, busqué trabajos: profesora de dibujo y pintura para niños en un gabinete psicológico los viernes y monitora de yoga para mujeres.

Madrugones a las 5.30 de la mañana de lunes a viernes y llegar a casa a las 22.00 de la noche se convirtieron en algo habitual. Me encantaba y apasionaba la temática. Hice un buen curso, compatibilizado con el trabajo, pero de nuevo volví a sentirme insatisfecha bajo el yugo de la formación reglada convencional, en la que la asistencia es obligatoria, los horarios se ven muy limitados y debes esperar varios años para poder intentar vislumbrar aplicación-beneficio del tiempo invertido. Estaba feliz en muchos aspectos, aunque algo dentro seguía revolviéndose. Estaba en un punto en el que necesitaba proponerme metas a corto-medio plazo y empezar a pasar a la acción. Continué (y continúo) explorando conocidos softwares de diseño gráfico y aventurarme a hacer pequeños trabajos.

Conocí personas interesantes y de nuevo cayeron en mis manos libros relacionados con el emprendimiento. No sé muy bien cómo, pero en un par de meses me rodeé de tecnólogos y jóvenes interesados en startups. Un entorno motivador y optimista, bastante alejado del que normalmente uno tiene, me abrió puertas y me surgió la oportunidad de venir al Báltico, algo que no rechacé (con casi una mano delante y una detrás). La convivencia con este tipo de personas me despertaron la curiosidad en el Marketing y los negocios por Internet, a la vez que incentivaron mi pasión por las tareas creativas. Me compré algún que otro curso y palabras como “funnel” se están empezando a incorporar a mi vocabulario. Comencé a trabajar con una beca (que aún no sé ni cuándo cobraré) en una empresa local de diseño gráfico y publicidad. Llevo ya un par de meses, aunque mi estancia aquí tiene un fin bastante próximo.

Estoy motivada, quiero aprender y no me gustaría perder ritmo. Es uno de esos momentos en los que sin poder definirlo con exactitud sabes que te estás encaminando, que de alguna manera sabes por dónde quieres ir. No me gustaría caer en la tentación de volver a la ruta socialmente bien vista, aún sabiendo que te reportará esa seguridad que tanto ansiamos, pero tan solo a corto plazo, solo porque es lo que conocemos y el 90% de la población hace. La tan extendida frase de “sal de tu zona de comfort” suena muy bien o encaja perfectamente como post motivador para tu muro de facebook. Lo complicado es llevarla a la práctica por ello yo lucho por hacer el concepto tangible y real.

Que no sigo el camino convencional está más que claro. Busco oportunidades y ofrezco mi tiempo y mi esfuerzo máximo para conseguirlo. Por este motivo he decidido ponerme en contacto directamente contigo. […] Quiero aprender y ser competente tan solo busco una oportunidad para conseguirlo.

Muchas gracias por tu tiempo,

Un saludo

Mónica Arias” 

Si tienes más curiosidad por la historia de Mónica puedes pasar por su Linkedin.

La zona de confort

Como dice la wikipedia: “este término define muy gráficamente el acomodo de aquellas personas que han renunciado a tomar iniciativas que les permitan gobernar sus vidas“.

Y es, si aplicamos este concepto al ámbito profesional, la sociedad y nosotros mismos nos ponemos límites desde niños que nos hacen seguir un camino “seguro” y preestablecido que, desde mi punto de vista tiene más cosas negativas que positivas, y del que irracionalmente pensamos que no se puede salir. Un ejemplo claro sería el típico:

Estudiar >entrar en la universidad en una carrera con salidas > buscar un trabajo fijo > echarte novio > hipotecarte > casarte > tener hijos > jubilarte y ahí, si eso, empezar a hacer las cosas que realmente te gustan.

Mientras tanto tienes que haber hecho un montón de esfuerzos y sacrificios para ganarte un sueldo miserable y encima buscar una vía de escape y tu supuesta felicidad fuera del trabajo (en los fines de semana y las ansiadas vacaciones).

Parece que hay que encontrar una opción de trabajo estable y seguro (y, por cierto, “el trabajo fijo son los padres” ;P) aunque lo odies, para que a fin de mes te llegue tu recompensa en forma de sueldo.

Pero, ¿qué pasa con los que no pensamos que el sueldo sea una motivación para tragar con toda esa “mierda”? ¿Los que queremos vivir también disfrutando de nuestra profesión? Porque, por si no te has dado cuenta, la jornada laboral habitual son 8 horas y es un porcentaje mega alto de nuestra vida que condiciona a todos los demás ámbitos. Si estás mal en el trabajo, acabas llevando tu frustración a todas partes. Lo que pasa es que los que no quieren salir de su zona de confort, harán todo lo posible para trasladarte sus propios miedos y que tú tampoco salgas.

Así que cuando quieras salir hacia lo desconocido para poder alcanzar tus sueños, coge con pinzas todas las cosas negativas que te diga tu entorno que te van a pasar, o lo mal que te va a ir si buscas ganarte la vida dedicándote a lo que te apasiona y salirte de los estandares mencionados arriba.

He encontrado este vídeo que merece mucho la pena que veas que refleja a la perfección como veo yo las cosas en ese sentido:

Conclusión

En definitiva, creo que el mundo está lleno de valientes que buscan vivir de su pasión aun teniendo dificultades que sortear por el camino. Lo importante es salir de tu zona de confort para crecer profesional y personalmente y no dejarnos frenar por lo socialmente aceptado y preestablecido para nosotros. Si no nos enfrentamos a lo desconocido, nos perderemos la magia de encontrar nuevas oportunidades y posibilidades gracias a nuestra propia superación personal y finalmente cumplir nuestros sueños y tener la vida que deseamos.

Creo que este tema da para mucho y por eso me encantaría conocer tu opinión y tu historia.

Déjame un comentario aquí abajo y seguimos charlando 🙂

Lauralofer

About Lauralofer

Soy Laura López y ayudo a diseñadores freelance y agencias creativas a conseguir mejores clientes y aumentar sus tarifas. Amante de los gatos. :) Si vendes servicios de diseño y quieres evolucionar en tu negocio apúntate a mi newsletter y accederás a mi charla gratuita "Atrae clientes online que contraten tus servicios de diseño sin regatear"

28 Comentarios

  • Carmen dice:

    Gracias Laura y Mónica por compartirlo. Me siento muy identificada con Mónica. Cuando terminé la carrera me obligué a trabajar de lo mío, al fin y al cabo era lo que se suponía que tenía que hacer, ¿no? Pero lo cierto es que no…
    Saber en qué quieres trabajar durante el resto de tu vida con 18 años es muy complicado. A esa edad la mayoría de nosotros no hemos trabajado nunca, ¿cómo podemos saber si nos gusta más una cosa u otra si no hemos tenido la oportunidad de probarla y experimentar?
    Mucho ánimo, Mónica. La reconversión es posible y muy satisfactoria cuando por fin encuentras algo que te motiva y con lo que te sientes agusto 🙂
    ¡Un abrazo para las dos!

    • Lauralofer Lauralofer dice:

      Gracias Carmen, está claro que tú eres otro claro ejemplo de alguien que no se conforma con lo que le viene y que es proactiva por naturaleza. ¡El mundo necesita más gente que quiera vivir la vida que se merece! Un abrazo

    • Mónica dice:

      Buenas Carmen, muchas gracias por tus palabras. Hay que seguir buscando soluciones y estoy segura que trabajando en ello llegarán 😉 Por cierto, muy bonita la estética de tu web e interesante contenido.

  • Marta dice:

    Totalmente de acuerdo con vosotras. Yo también soy diseñadora gráfica especializada en diseño de páginas web y actualmente como freelance lucho por seguir adelante como tal y no encontrar un trabajo “normal” como dicen mis padres. Mis padres son de esa generación en la que hay que tener un trabajo fijo “de lo tuyo” a poder ser y que ya están pensando en mi jubilación, teniendo yo 28 años.

    La verdad es que cuando te das cuenta de la realidad todo te parece muy triste y, al menos yo, no quiero aceptar que mi vida tenga que ser así, currando de cualquier cosa que me permita vivir y sintiéndome frustrada y pensando ya que no me va a quedar nada para mi jubilación….

    Es muy duro y más teniendo a gente que te mira y te trata como si ser freelance no fuera un trabajo de verdad.

    Después de acabar la carrera y hacer un postgrado, me di cuenta que todo lo que me habian enseñado era auténtica basura y mentiras, cosas muy bonitas pero que no se pueden aplicar a la realidad laboral. Hubiese agradecido mucho más que nos enseñasen a hacer facturas, a qué significa trabajar realmente, a como ganarse la vida como freelance…. no sé algo útil para la VIDA REAL!

    Hace unos años, antes de la crisis, tal vez se podía estar un poco más tranquilo puesto que había más trabajo, pero hoy en día deberían darnos herramientas y facilidades para poder vivir por nuestra cuenta y hacer lo que realmente nos gusta y apasiona.

    Yo aunque soy diseñadora y he estudiado para ello, mi gran pasión es la música, así que vivo luchando en dos frentes, uno para vivir y para que me de más tiempo para luchar por el otro. Trabajar como diseñadora me encanta, sobretodo ahora que soy freelance, sino no trabajaría de ello pero realmente espero poder seguir en la música.

    Gracias Laura por compartir tus conocimientos y experiencias, muchas de las cosas que comentas yo también las he aprendido a base de equivocarme y espero poder seguir como freelance mucho tiempo.

    Saludos!

    • Lauralofer Lauralofer dice:

      Hola Marta. Muchas gracias por contar tu historia. Todo lo que dices me suena mucho XD Creo que aquí todavía no hay mentalidad de emprendedor, sino de empleado y que la palabra freelance o autónomo todavía son grandes desconocidas y más aún las dificultades que se atraviesan al empezar por la falta de información y recursos para ello. Pero creo que es un viaje super enriquecedor y que merece la pena luchar por tener la vida que quieres. Mucho ánimo con el diseño web y no dejes la música! Un abrazo

    • Mónica dice:

      Hola Marta, me alegra leer que hay más gente con pensamiento similar. Creo que hoy en día cada vez somos más los que intentamos aprender un modo para ganarnos la vida que a la vez nos permita disfrutarla, lo cuál no está reñido con la falta de horas de trabajo y profesionalidad. Como bien dices, a veces te miran raro por no hacer las cosas de la manera convencional, pero los resultados llegarán. Me alegro de que estés contenta como freelance y ojalá puedas cumplir tu sueño con la música.

  • Olga dice:

    Hola Laura,

    Sin duda, algo falla.

    Lo he vivido durante muchos años, mi caso no es diferente al de much@s.

    A mi me ayudo, aunque suene incongruente, la crisis.

    Ejercía de Responsable de Administración en una Constructora, puesto que me costo años de esfuerzo, ya que no contaba con formación reglada, pero poseía con años de experiencia y con otras habilidades que me ayudaron a conseguir lo que quería.

    El paro y la espera de mi bebe coincidieron, un hecho que veníamos buscando y para nada fue dramático. Era la excusa perfecta para tomarme las cosas con tranquilidad y pensar en qué hacer profesionalmente. Con el tiempo vengo detectando que casi todos necesitamos una excusa para no sentirnos mal o rechazados socialmente para lanzarnos en algo nuevo.

    Siempre me gusto “perder” el tiempo en conocer herramientas de internet; diseño, redes sociales… Y de muy jovencita escribía diarios y muchas cartitas de amor jajaja!

    El caso es que comence hacer cursitos, algunos de pago, otros gratuitos y mucha lectura. Con la experiencia profersional anterior conseguí algún trabajillo que me permitió aplicar los conocimientos que iba adquiriendo. Más adelante, tras un networking, conocí a alguien que tenía un cliente que buscaba un Community Manager. Nos reunimos, hubo feeling y me dieron la oportunidad de desarrollar mi nueva profesión.

    Este cliente realizo una restructuración y mi puesto dejaba de ser prioritario, de nuevo encontre la excusa perfecta para comenzar con mi proyecto y no aparcarlo más en el tiempo. Les propuse llevar la cuenta como autónoma, ya que aunque no fuese un puesto prioritario no querían dejar de trabajar las redes sociales. Les encajo mi propuesta y adelante!

    Vaya rollo que os he contado jajaja! Resumiendo vengo a decir que en el camino hay obstáculos que podemos convertir en oportunidades, solo hace falta cambiar el chip y abrir todos nuestros sentidos para detectarlos y no dejarlos escapar.

    Laura sé que andas de vacaciones, disfrútalas y comparte alguna fotillo por facebook 😉

    • Lauralofer Lauralofer dice:

      Ya estoy de vuelta poniéndome al día con los comentarios 🙂 Tu historia creo que es un buen ejemplo de reconversión y me identifico plenamente con ella porque mi proceso se parece muchísimo. Creo que hay que saber adaptarse a cada circunstancia y no lamentarse continuamente a cada obstáculo porque de todo se sale y de todo se aprende y, sobre todo, nos sirve para evolucionar y muchas veces para darnos cuenta de que nuestro camino está por otro lado y hemos estado un poco cegatos dejándonos llevar por la corriente y la rutina. ¡Un abrazo y muchas gracias por contar tu historia!

  • Lara dice:

    El otro día tuve exactamente la misma conversación. A los 18 años no sabes lo que te gusta exactamente o lo que se te da bien, incluso. Y voy más allá, también tenemos derecho a querer cambiar, querer probarnos a nosotros mismos, aunque tengamos 34 años.

    Yo elegí una carrera y después hice un postgrado (antes se llamaban Máster) en otro ámbito al que me dedico. Mucha teoría, sí, y muchos papeles a la basura, pero también me enseñaron a pensar, a ser resolutiva y buscarme mis propios recursos. Después me hice un montón de cursos de diseño y marketing, y sigo yendo a webseminars, seminarios presenciales y leyendo todo lo que puedo.

    Total, ahora soy freelance porque es la única forma de poder hacer todo lo que me gusta. No existe empresa que haga tantas cosas. Somos personas eclécticas, formadas por diferentes partes muy diferentes, y si yo quiero crear una web a una empresa, ayudar con el marketing a otra y traducir textos de un idioma que me enamora a otra, y todo eso me hace feliz, no creo que nadie deba impedírmelo.

    Y fácil no es, porque todos te dicen que te especialices, que hagas una sola cosa y te formes y formes en eso. Y sabemos que ser autónoma es difícil. Miro a mi jubilación y con 28 ya tengo obsesión con mi plan de pensiones. Y la gente me sigue enviando ofertas de trabajado a jornada completa, sin entender por qué querría seguir siendo autónoma. Como si no tuviera sentido.

    Pero ya sufrí el levantarme casi llorando por no querer ir a esa oficina. O esa jefa que me hacía la vida imposible, y aguantaba porque el trabajo “era de lo mío y con ella aprendería”. No, quiero intentarlo. Me gusta despertarme y pensar en todo lo que tengo que hacer y saber que nadie me va a limitar o decir a qué hora trabajar y a qué hora comer.

    He descubierto que yo no dejo de salir de mi zona de confort, y es lo único que me hace aprender y mejorar como persona y como trabajadora.

    • Lauralofer Lauralofer dice:

      Hola Lara
      No sabes cuánto te entiendo… Yo también pasé mi época en una oficina a la que odiaba ir trabajando en cosas que no me gustaban nada de nada y con la presión del jefe encima. Nunca más. Me siento muy identificada con lo que cuentas porque yo también soy un culo inquieto que no para de aprender ni se conforma con lo que surja. Creo que con pasión se consiguen muchas más cosas que con presión.
      ¡Un abrazo!

  • Diego dice:

    Hola Laura, gracias a tu post llega muy bien en este momento de mi vida. Soy Diseñador Grafico y trabaje durante 10 años en una empresa donde mis jornadas se volvieron muy largas, de 10 a 12 horas eran lo habitual. Y no era suficiente, me pedian más !!!! El stress estaba a la orden del día y los problemas de salud no se hicieron esperar, así como mis conflictos con mi familia y pocos amigos que quedaban. Tenia miedo de renunciar, ya que mi familia depende de mi y habia comprado tantas cosas con prestamos por que pense que estaba bien. Pero un día decidi hacer un alto, queria vivir otra vida, hacer las cosas que tanto me apasionan y seguir otro camino como independiente. Renuncie !!!!! Llevo 2 dias y con todas las ganas de seguir adelante, se que el principio es lo mas dificil pero tu historia y la de Monica me hacen seguir adelante. Gracias !!!!

    • Lauralofer Lauralofer dice:

      Hola Diego

      El estrés yo también lo he sufrido y hay que encontrar el foco y eliminarlo como sea. Puede que estés en una situación difícil ahora pero estoy segura de que te sentirás muy liberado con esta decisión. ¡Mucho ánimo y a mirar adelante!

    • Mónica dice:

      Diego, muchísimo ánimo. Me está sorprendiendo un montón que un simple email sirva para motivar a otros. Como ves hay más gente que pasó/pasa por lo mismo.Mucha suerte 😉

  • Nuria dice:

    Muy interesante el post y el testimonio. El vídeo también lo clava.
    No puedo imaginar la cantidad de gente que nos encontramos en esta situación. El que haya tantas personas soñando con una vida diferente y de mayor calidad significa, supongo, que la mentalidad general está cambiando y abriéndose paso una nueva forma de entender el trabajo. Y creo que los que se cierran a ello tenderán a la extinción.
    La clave, ser creativo -en todos los aspectos-, tener paciencia e inquietudes y una fuerte autoestima. No es fácil pero tampoco imposible.
    Si eres consciente de que quieres cambiar tu vida y comienzas a dar pasos para ello ya la estás cambiando. No sabes lo que te espera pero sabes que no será lo de siempre.
    Un saludo y mucho ánimo.

    • Lauralofer Lauralofer dice:

      Totalmente de acuerdo Nuria. Lo cierto es que me da pena ver a gente de mi entorno cercano que sigue intentando buscarse la vida con trabajos que le desgastan, estudios que no le gustan y en definitiva, buscando vivir por cuenta ajena aunque odien esas 8 horas de su vida al día… Una pena pero creo que si uno mismo no se da cuenta y es proactivo para vivir la vida que quiere, los demás no podremos hacer cambiar su mentalidad y no son conscientes de que, como tú dices, tenderán a la extinción…

      Un abrazo y gracias por tu reflexión

  • Ojo Terzo dice:

    Que será con las Mónicas que les gusta que nos salgamos de nuestra zona de confort 🙂 ¡Bien por ellas!

  • EliRod dice:

    Excelente, de verdad me ha inspirado este post.

  • Lily dice:

    Hola Laura con este tema me sentí en gran parte identificada, gracias por esa información tan valiosa. Te platico mi historia, yo no sabia que estudiar y elegí Diseño Gráfico, he trabajado 5 años para una empresa como diseñadora pero llegue a un punto de mi vida laboral en la que me sentí que no era valorada incluso des motivada pues lo que hacia me resultaba monótono, todo lo hacia de manera robótica, había días sin nada que hacer, me la pasaba pidiendo vacaciones, mi única motivación fue trabajar por un sueldo, como mencionas me encontraba en mi zona de confort esa pasión que sentía en un principio por el diseño se fue casi muriendo, decidí salir por que ya era un fastidio cumplir con las horas laborales y que llegara el lunes para caer en lo que todo el mundo cae, en ese odioso lunes de terror, así que decidí salirme sin nada en puerta, pues estaba segura que con la experiencia que tenia me contratarían en cualquier lugar que me propusiera, pero mi decepción fue ver que no era así pues además de que la situación laboral de mi país no es la mejor, había que aceptar trabajos informales y donde no tenia ninguna seguridad, hoy en día llevo 2 años sin trabajo, decidí iniciar mi propio negocio, he tratado de sobrevivir como freelance, hay temporadas malas donde no hay clientes, así que no queda de otra que hacerla de lo que sea, he llegado al punto de dudar de mi talento, y a cuestionar si realmente Diseño Gráfico es lo mío, esta información que nos proporcionas de verdad es una luz en mi camino, en estos momentos siento que salí de una zona de confort para entrar a otra, espero muy pronto poder compartir experiencia como la tuya o la de Monica, es un gran ejemplo.

    Gracias!

    • Lauralofer Lauralofer dice:

      Hola Lily
      Tu historia me suena porque se parece mucho a la mía. Yo también he sentido que trabajaba de manera robótica, he sentido la incertidumbre de no saber si tendré clientes a corto plazo etc. Pero creo que lo importante es seguir aprendiendo y empezar a construir muy bien las bases de nuestro negocio en lugar de dejarnos llevar por lo que “vaya saliendo”. Si no lo has hecho aún, deberías buscar especializarte en un nicho concreto para adquirir visibilidad y dejar de ser otra diseñadora generalista del montón y crear tu propia página web profesional para poder llegar al público online. Te sugiero empezar por aquí: http://www.lauralofer.com/nicho-diseno-freelance/
      ¡Un abrazo!

    • Mónica dice:

      Lily, los cambios son incómodos y difíciles ¡qué te voy a contar! Hay momentos en los que se ve todo negro y te replanteas todo, ¡claro!. A veces duda uno hasta de sí misma. Creo que no hay nada de malo en sentir miedo, lo importante es aprender a identificarlo como es, plantarle cara y actuar. Muchas veces nos paraliza y no nos atrevemos a movernos por el ¿y si…? Has tomado una decisión valiente y espero que poco a poco veas resultados 😉

  • Mónica dice:

    Muchas gracias por los comentarios y la oportunidad que me ha dado Laura. Como ya he mencionado, me sorprende la repercusión que puede tener un email. También me alegra leer que hay otras personas que están en situaciones similares o que comparten la forma de pensar. Este tipo de comentarios llegan, a veces, en momentos muy necesarios y te animan a seguir luchando. Gracias 🙂

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